Una vez al año... Dicen que no hace daño. Hablando de años, van para 23. Las temporadas en que el gilismo lleva pegado a la piel del club Atlético de Madrid. Más de dos décadas en las que el Atleti ha venido bajando su listón a varios niveles, el más importante sin duda, el deportivo. Sin olvidarnos del económico, motor de la sostenibilidad; e institucional, como imagen y guía. Así lo piensa al menos una parte de la afición, que reniega o bien del modo en que convirtieron el Club en SAD, o bien de la manera de proceder de sus dirigentes hasta la fecha. O ambas a la vez. Las tertulias y los foros de la Red, se pueblan con mayor o menor cadencia de gentes del Atleti que expresan su malestar por la situación padecida. Y ya está. Parece que damos por bueno despotricar contra un teclado, contra la barra de un bar o en la sobremesa familiar, sin mayor ánimo de continuidad. La deserción de un proyecto, de una alternativa encabezada por "notables" que pudiera aglutinar e ilusionar a la masa social del Atleti con un cambio de rumbo, deja huérfana la capacidad de acción de los disidentes GLOBALES con el gilismo. Se dice GLOBALES porque las gestiones en su conjunto y valoración son buenas o malas, sobre todo con tanto tiempo de por medio para juzgarlas; no pueden ser grises ni tibias, a pesar de la discrepancia en puntos menores. No nos queda pues mas que reivindicar con insistencia ese ideal de Atleti alejado del contemporáneo, entre los aficionados de "a pie". Los que quizás no tengamos amplias nóminas, pero sí grandes sentimientos y fidelidad eterna para con el Club que abrazamos desde niños.
A través de distintos colectivos del Atleti, así como de charlas con aficionados en particular, se ha decidido instaurar una protesta de carácter pacífico pero enérgico por temporada. Todas y cada una de ellas en las cuales los actuales dirigentes permanezcan al frente de la Entidad. Ójala sean las menos. Un día reservado para esas gentes del Atleti que permanecemos al otro lado de la tiza, aquellos que no invitamos a cenar a los periodistas y cuya voz suele pasar desapercibida tanto por los medios de comunicación en general, como por los gestores en particular. Para llevarla a cabo, escogimos un día cercano a nuestro Aniversario, qué como sabéis, se produce cada final de Abril. En la temporada en curso, se fija en el día 24 del mismo, que viene a coincidir con la visita del Levante a nuestro querido Feudo, el Vicente Calderón.
Antes y durante la celebración del encuentro, las gentes del Atleti en radical o moderado desacuerdo con la gestión de los actuales mayores accionistas al frente de la Institución, tenemos la oportunidad de expresar nuestro sentimiento, frustración, rabia o indignación al respecto. Y canalizar así, unidos, todo ese malestar acumulado durante demasiados días, demasiadas noches. Así, año tras año, hasta que los dirigentes entiendan que deseamos un golpe de timón en la nave del Atleti que, aunque no nos prometa Manzanares navegables ni casinos flotantes, lleve al Club de vuelta a su posición natural, al lado de sus antiguos y casi olvidados adversarios de siempre.
¡Hala Atleti!
¡Aúpa Atleti!
¡Forza Atleti!
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